26/8/15

PROPUESTA VIAL: ENTRADA NORTE (MERIDA- LAS GONZALEZ-EL MORRO) DE LA VIA EXPRESA MERIDA-BARINAS.

PROPUESTA VIAL:  ENTRADA NORTE (MERIDA- LAS GONZALEZ-EL MORRO) DE LA VIA EXPRESA MERIDA-BARINAS.

EQUIPO DE GEOLOGIA: GEO. OMAR GUERRERO, ING. JESUS SANCHEZ.
PROPUESTA DE TRAZADO VIAL: ING. LUIS RODOLFO MASSEI

 La Propuesta hecha por Ing. Massei, propone un recorrido  de 17 Km aprox., (el recorrido tiene un desnivel de 1050m entre las Gonzalez - El Morro, con pendientes de relieve promedios de 16%)., a lo largo del río Nuestra Señora, entre las localidades de San Onofre – El Morro, con el desarrollo de vialidad superficial (línea negras continua) y túneles (líneas roja punteada), la zona corresponde con parte del bolsón semiárido seco de la zona de Lagunillas, donde el efecto alcanza hasta la localidad de El Morro, esto fenómeno (efecto Fôenh- condicionamiento del clima por el efecto de barrera geográfica), produce intensa zona seca (>400 mm anuales de precipitación).  Debido al mecanismo de baja frecuencia de lluvias pero de intensidad elevada, el proceso de carcavamiento (badlands) se acentúa, provocando alteraciones por meteorización de la roca ígnea-metamórfica que aflora en esta zona, especialmente (esquistos – filitas y eventuales apófisis de granitos.

Se reconocen dos sectores críticos desde el punto de vista geológico (circulo verde punteado), debido a la presencia de la falla de Boconó y en la zona de boca de túneles, debido a fotoalineamiento local ( o falla geológica local). Se prevé:  

      a)  Hacer una secciones transversales y cortes geológicos de trazado para establecer las mejores condiciones geológicas del trazado vial.
     b)  Este trazado conectaría El Morro y las poblaciones aledañas, entre ellas a las poblaciones de San Pedro de Acequias, Acequias, Tòstos, Los Nevados, etc., con el eje Mérida – El Vigía (Troncal 7), en un recorrido de 12min. (80Km/h), evaluar la población beneficiada.


Limitantes del trazado:

    1) Se plantean problemas de topografía de valle fluvial encajado con vertiente de pendientes  fuertes, que dificulta el diseño de corte de talud. 2) Se deben revisar efectos de brechificaciòn en la zona de Las Gonzales por efectos de la traza sur de la Falla de Boconó, y en el Morro, por presencia de la Falla Los Granates. 3) Las vías en superficie deben ser sometidas a protección de conservación de taludes por eventuales presencia de movimientos de masa del terreno. 4)   El bolsón semiárido controla el fondo de valle del rio Nuestra Señora, lo cual produce un régimen pluviométrico seco durante todo el año, pero con precipitaciones de intensidad alta.

Ventajas del trazado: 

      1)  Rocas de tipo esquistos cloríticos (Asociación Tostos) y granito distribuidos dentro de los cuerpos         metamórficos. 2) Condiciones climáticas semiáridas secas, que disminuyen el impacto sobre vegetación en las zonas de vía en superficie. 3)  El Valle fluvial del rio Nuestra Señora tiene geometría ligeramente recta, con escasas sinuosidades.  4)  El trazado es de 11 Km aproximados, lo cual colocaría a la población de El Morro y aldeas cercanas (San Pedro de Acequia, Acequias, Los Nevados, etc.), a escasos minutos de la troncal 07, incorporando estas poblaciones alejadas del valle central del rio Chama, a la dinámica entre Ejido – Mérida -El Vigía- Lagunillas.



Los círculos en verde, encierran las zonas de evaluación geotécnica, debido a posibles espesores de rocas bechificadas, producto de trazos de falla geológicas. 

24/8/15

AVANCE INICIAL DE LA FACTIBILIDAD GEOLOGICA PRELIMINAR DEL PROYECTO VIAL EXPRESO MERIDA –BARINAS

AVANCE INICIAL DE LA FACTIBILIDAD GEOLOGICA PRELIMINAR DEL PROYECTO VIAL EXPRESO MERIDA –BARINAS
PROPUESTA REALIZADA POR EL ING. GERMAN MONZON SALAS AL COLEGIO DE INGENIEROS DE MERIDA.
Grupo Evaluación Geológica: 
Geo. Omar Guerrero , Ing. Jesús Emilio Sánchez y Rosibeth Toro


La propuesta de trazado vial entre Mérida – Barinas, se encuentra emplazado en  los Municipios del Estado Mérida;  Santos Marquina-Libertador-Campo Elías- Aricagua – Sucre y Arzobispo Chacón.  El trazado vial comprende desde el Pto T2 (Tabla de datos UTM en presentación), hasta el T5 una distancia aproximada de 73Km, de los cuales fueron serán valuados geológicamente de manera preliminar un ancho de banda de 10 Km., en ambos lados del trazado vial propuesto (Figura diapositiva 5). 



Estas unidades dividen el tramo vial expreso entre tres grandes bloques; a) Tramo mayor ubicado en rocas de composición ígneo-metamórfica Precámbrica-Paleozoica (color rojo en diapositiva 8); b) Tramo corto intermedio en rocas de composición sedimentaria carbonatico –lutítica (Cretácica) y tramo de longitud media ubicado hacia el piedemonte del flanco surandino de composición mixta o de mezcla (areniscas, lutitas y calizas) de rocas Paleozoicos hasta terciarias y cuaternarios.


El trazado vial se encuentra inmerso en  cinco cuencas hidrográficas; dos (2) que drenan hacia la cuenca media del río Chama y tres (3) que drenan hacia los llanos de Barinas – Apure. Las cuales deben ser evaluadas en cuanto a su comportamiento hidrogeomorfológico, fundamental para los trazados viales de superficie y ubicación de ponteaderos.





Dentro de los controles geológicos que afectan el diseño del trazado de la via expresa y de importancia para los diseños y cálculos de túneles, tenemos el fallamiento geológico y la sismicidad local y regional. Dentro de las fallas geológicas de interés regional y local podemos reconocer la traza de falla de Boconó o sistema de fallas de Boconó, la Falla geológica de Caparo y el sistema de corrimientos estructurales del Piedemonte Oriental – Flanco Surandino. (Diapositiva 12).  En cuanto a la sismicidad se reconoce para el sistema de Falla de Boconó sismicidad histórica (terremoto de 1610,1894 y 1812), no se tienen datos de sismos de gran magnitud (>6 escala de Richter) para años posteriores. Este comportamiento sísmico ubica a Mérida y a la zona del proyecto en zona sísmica 5 (0,25-0,30 g zona intermedia a elevada sismicidad). 


Fallamiento geologico mayor en en los Andes Venezolanos hacia el flanco Surandino: Sistema de Falla de Boconò, Falla de Caparo y Sistema de corrimientos Surandino.

28/7/15

PROPUESTA GEOLOGICA-GEOMORFOLOGICA DE PROTECCION AMBIENTAL – PARROQUIA CHIGUARA, MUNICIPIO SUCRE, ESTADO MERIDA - VENEZUELA

PROPUESTA GEOLOGICA-GEOMORFOLOGICA DE PROTECCION AMBIENTAL  – PARROQUIA CHIGUARA, MUNICIPIO SUCRE, ESTADO MERIDA - VENEZUELA
FUNDACHIGUARA - PUEBLO DE CHIGUARA 
COLABORACION DE:
      OMAR GUERRERO, CARLOS FERRER, RIGUEY VALLADARES, GERARDO PINEDA Y ELIDES SULBARAN
ESCUELA DE INGENIERIA GEOLOGICA (ULA) - INSTITUTO DE GEOGRAFIA(ULA) - INPARQUES MERIDA.

CONDICIONES GEOLOGICAS Y GEOMORFOLOGICAS DE LA PARROQUIA CHIGUARA

En la parroquia Chiguará que forma parte del Municipio Sucre del estado Mérida,  se reconocen afloramientos de rocas de edad Paleozoica (Asociación Tostos), litológicamente corresponden a esquistos, filitas y cuarcitas verdosas. También se reconocen rocas sedimentarias jurásicas (Formación La Quinta) que consiste de conglomerados, areniscas, lutitas y limolitas de color rojizo. Y unidades geológicas más recientes de edades cretácicas (formaciones Río Negro, Apón, Aguardiente, Capacho, La Luna y Colón, Figura 1).  Más hacia el N y NE del poblado de Chiguará, se reconocen  afloramientos  de rocas tipo lutitas, areniscas, limolitas y carbones, de edad terciaria representada por las formaciones Carbonera, León y Palmar. Y finalmente, una cobertera cuaternaria, representada por abanicos aluviales y depósitos fluvio-coluviales que cubren un gran parte de la Parroquia de Chiguará y es donde se asientan la mayoría de actividades urbanas y agropecuarias.

Las secuencias cretácicas más extensas en la zona, están representadas por la Formación Aguardiente que consiste de areniscas de grano grueso a fino, y en menor proporción lutitas y calizas, siendo el espesor medido para esta unidad de 125 m. Y las unidades geológicas que representan interés para la extracción y producción de cemento están constituidas por  La Formación Capacho que consiste de calizas masivas de color gris frecuentemente fosilíferas, con un espesor medido de 60 m., y la Formación La Luna compuesta por calizas laminadas densas de color gris oscuro. El espesor medido para esta unidad es de 100 m aproximadamente (Figura 1).

La Formación Colón son lutitas microfosilíferas de color gris oscuro a negro, piríticas y ocasionalmente calcáreas. Su parte basal la conforma un intervalo de rocas fosfáticas, denominado Miembro Tres Esquinas compuesto fosfato con glauconitas, piritas y abundantes restos orgánicos, con un espesor que oscila entre 1 y 3 m. La roca fosfática es de color gris oscuro y una textura granular. Su disposición es estratiforme y suprayace concordante y abruptamente a las rocas de la Formación La Luna, mientras que su contacto superior es concordante con las lutitas de la Formación Colón.  El espesor medido para la Formación Colón es de 63 m.


Las secuencias de edad terciaria y especialmente Paleógeno (formaciones Carbonera y León), aflora fundamentalmente hacia la parte nor-occidental de la zona de la Parroquia Chiguará, con espesores que van desde los 100 hasta los 150 m. Mientras que la secuencia Neógeno, está representada por la Formación Palmar, que consiste de areniscas de grano medio a fino con intercalaciones de lutitas y limolitas con restos de hojas. El espesor medido para esta unidad fue 300 m., Su contacto superior es transicional con la Formación Isnotú, formada por intercalación de areniscas de grano grueso localmente conglomeráticas y arcillosas, con lutitas arcillosas. El espesor medido para esta unidad es de 222 m.  Estructuralmente zona está sometida a fuerzas compresivas en sentido NW-SE que producen fallamiento geológico intenso (Ponce y González, 1988).

Figura 1. Mapa geológico de la zona de Chiguará y alrededores, donde se muestra la distribución espacial de las unidades geológicas de interés para la producción de cemento, así como las microcuencas hidrográficas donde se extienden estas unidades

Las inspecciones técnicas realizadas a los sectores antes mencionados, permiten señalar que  las distintas aldeas de la parroquia Chiguará, se emplazan en un área tectónicamente activa formada por el corredor de  zona de fallas de Boconó,  sobre afloramientos de roca caliza pertenecientes a las formaciones Capacho y La Luna (Figura 1), las cuales poseen extensiones importantes para ser considerados como un prospecto mineralógico, pero cuya calidad y cantidad del material de mena no está bien definida y cubicada. Considerando la localidad de la Roncona – Quizná, como posible sitio de extracción del material de caliza, se puede constatar que los afloramientos objeto de la explotación minera propuesta, se localizan en un área con alta  fragilidad geo-ecológica, debido que constituyen las nacientes de agua de al menos cinco microcuencas hidrográficas (Figura1),  de las cuales la más afectada corresponde con la microcuenca de la Roncona – Las Coloradas, y la cobertura vegetal original es garantía de la estabilidad climática y geológica de estos sectores. Y por otra parte, la intervención antropogénica afecta directamente en la merma de los recursos hídricos, necesario para el desarrollo de las actividades  humana, agrícolas y pecuarias, debido a la afectación negativa sobre los sistemas de humedales actuales.

Por otra parte, la extracción de este recurso mineral requiere de técnicas geo-mineras a cielo abierto, es decir de la exposición y remoción de todo el material vegetal y de suelos que yacen sobre la roca de interés (caliza), por tal motivo, la exposición de este relieve montañoso con pendientes superiores a un 40% a fenómenos de climáticos, produce una elevada meteorización de la roca expuesta, la cual  constituye un  detonante de movimientos de masa con magnitudes significativas, debido a las vibraciones producidas por los explosivos del material, los cortes en taludes y el transporte de carga podrían generar remoción de los materiales lutítico – arcilloso, que se encuentran actualmente afectados por reptación progresiva, así como la reactivación de deslizamientos rotacionales en el área de influencia del proyecto (Ferrer, C, 1989). Otro hecho, no menos importante, está relacionado con las emisiones atmosféricas de polvo o partículas de arcillas emitidas en el proceso de extracción de la cantera durante el procesamiento y movilización de la materia rocosa comprometiendo la calidad del aire, cuya expansión dependerá de las direcciones y velocidades de los vientos y de la tecnología empleada.

RECURSO AGUA Y ESTIMACIÓN DE SU BALANCE HIDRICO
La provisión de agua para el consumo humano (Tabla 1) y animal en las aldeas  y en el centro del poblado capital (Chiguará), se ha hecho tradicionalmente de fuentes naturales, principalmente de la Toma- Agua Montaña con torrentes que atravesando San Antonio y el centro poblado, terminaban en La Playita y El Tejar, complementadas con las que estaban en Guatiré, Cola e´Peje, La Mina y La Aguada, fuentes que han ido desapareciendo por deforestaciones al cambiar el rubro café a ganadería, por el aumento de población y por la instalación de sucesivos acueductos, siempre con provisión insuficiente (Tabla1). En la zona rural hay fuentes que generan corrientes de agua para alimentar acueductos rurales y torrentes para consumo animal, que forman parte de una hoya hidrográfica que llega al río Chama, pasando por los desfiladeros donde hay minas de fosfatos y carbonatos que la prudencia hasta ahora vista y puesta en práctica, ha evitado posibles catástrofes físicas y humanas. Según datos precipitación y temperatura  obtenidos de la estación climatológica de Chiguará, podemos reconocer que el balance hídrico de este sector reporta un balance hídrico negativo con un coeficiente de humedad anual de - 4.9, así como un comportamiento unimodal de con máximas que superan ligeramente la evapotranspiración en los Octubre y Noviembre, los meses restante del año  tienen un comportamiento hídrico negativo (Figuras 2 y 3).



Figura 2. Balance climatológico de la estación Chiguará, muestra un comportamiento unimodal con máximos ligeramente superiores a la evapotranspiración en los meses de Octubre y Noviembre. (Pp.; precipitación media anual en cm. y ETP; evapotranspiración en cm.)

La disponibilidad de agua en los caudales del los ríos y quebradas está alimentada solo por la capacidad de agua del suelo (reserva del suelo), y la posibilidad de mantenimiento de agua en los humedales existentes en la cabeceras de las microcuencas hidrográficas, debido a que los coeficiente positivos no logran superar al 20% de la capacidad de reserva de los suelos, durante todos los meses del año, en promedio.

Figura 3. Coeficiente de humedad para la zona de Chiguará, obtenido del balance hídrico, resulta con un valor medio anual de - 4.9.

Este comportamiento hídrico interpreta un stress hídrico durante todo el año, que se traduce en un incremento de consumo de agua para las actividades agropecuarias de la zona, debido a la necesidad de mantener los niveles de agua disponibles en el suelo para el laboreo agrícola y la actividad ganadera. Adicionalmente, hay escasez de agua por la deforestación y posiblemente por su infiltración, debido a carcavamiento y cavernizaciones que se forman en terrenos calizos y carbonatados, evento que aumentará la profundización del agua si se cortan los declives y superficies por donde transcurren las corrientes de acuíferos.

TOTAL POBLACION TOTAL DEL MUNICIPIO SUCRE: 56.136 HABS
CONSUMO DE AGUA PROMEDIO PER CAPITA: 250 LTS/DIA
CONSUMO ESTIMADO DE AGUA PARA EL MUNICIPIO SUCRE:  14.034.000 LTS/DIARIO
CONSUMO APROXIMADO DE AGUA (%) DE LA PARROQUIA  CHIGUARA CON RESPECTO A L MUNICIPIO
1.007.750 LTS/DIARIO  (7.18%)

Como se puede observar en los datos de población y las demandas de consumo de agua estimada para las poblaciones del Municipio Sucre, se considera una demanda aproximada de catorce millones litros /diarios, para satisfacer el consumo humano (no se contabiliza la demanda para actividades agrícolas y ganaderas), de las cuales la parroquia Chiguará demanda un 7,18% del total.

GEOMORFOLOGIA ACTIVA DE LA PARROQUIA CHIGUARA – MOVIMIENTOS DE MASA DEL TERRENO
La identificación y el análisis de los mecanismos que han dado origen a grandes movimientos de masa Cuaternario en los Andes venezolanos no han recibido la suficiente atención por parte de los investigadores, pese a la importancia que estos procesos tienen en la determinación de los niveles de riesgo y su incidencia socioeconómica (Ferrer, C. 1990a,b). El propósito inicial  es hacer una revisión de los movimientos de masa del terreno activos y potenciales de la Parroquia Chiguará, muchos de ellos relacionados con eventos cosísmicos de la traza de la falla de Boconó, considerada la más extensa y  de mayor actividad tectónica del occidente de Venezuela.

Tricart & Michel (1963) en su estudio geomorfológico de la zona semiárida de Lagunillas de Urao, identifican y analizan someramente el deslizamiento de González. Muy poco se conoce del deslizamiento de Chiguará, excepto por una publicación de Ferrer, C. (1989b),  y un informe técnico inédito, dirigido a evaluar las condiciones de estabilidad de una vía que unía el poblado de Chiguará con las ciudades de Mérida y El Vigía, la cual fue posteriormente abandonada por encontrarse en la zona más activa del movimiento y sustituida por otra carretera con mejores condiciones geotécnicas (Ferrer, C., 1989a).

DESLIZAMIENTO ACTIVO  DE LA VERTIENTE SUR DE LA PARROQUIA CHIGUARA

El  deslizamientos o desprendimiento de masa lento de Chiguará, que abarca la zona de emplazamiento urbano de la población de Chiguará y sectores aledaños, que miran hacia la subcuenca media del Río Chama,  se localizan sobre la traza de la falla de Boconó (Ferrer, C., 1990a, b), ocupando uno de los extremos del contexto tectónico de la cuenca de tracción de Las González (Figura 4). La cuenca de tracción (pull apart basin) de La González, previamente definida y ampliamente estudiada por Schubert (1980; 1982; 1984) se ubica en una ‘curvatura de alivio’ en este segmento de la falla entre La González y Estanques, donde se emplaza la Parroquia Chiguará (Figura 4). Las condiciones climáticas predominantes en esta área son marcadamente semiáridas, las precipitaciones son inferiores a los 558 mm/año y se concentran en tan sólo dos meses mayo – octubre (30%), ello determina el desarrollo de una vegetación semi-xerofítica. En el deslizamiento de Chiguará existe una microzonificación climática muy interesante, ya que varía de condiciones secas en la base a muy húmedas en la corona, un marcado cambio en tan solo 3,75 km – marcada por el efecto foehn, control climático provocado por el efecto de las barreras montañosas y la circulación de los vientos.
Figura 4. Esquema geológico regional de la cuenca de Las Gonzales, donde se ubica el proyecto. 1: Precámbrico; 2: Paleozoico (Asociación Tostos) rodea la zona del proyecto. 3: Mesozoico. 4: Zona de rocas tectonizadas. 5: Relleno de sedimentos cuaternarios. 6: Traza de fallas de Boconó. 7: Facetas triangulares.  Modificado de Schubert, 1982.

El deslizamiento de Chiguará presenta una orientación norte-sur, con una longitud de 3,7 km por 1,47 km de ancho (Figura 5). El material deslizado está constituido por una amplia gama de rocas sedimentarias pertenecientes al Mesozoico, al noreste aflora una secuencia de esquistos cloríticos correspondiente a la Asociación Tostos (Paleozoico Inferior) (Figura 4). De acuerdo a sus características morfológicas en este movimiento de masa parecen haberse producido dos eventos según Ferrer, C (1990b): en una primera etapa, un desplazamiento de traslación inducido por una alta alimentación de agua subterránea proveniente del sector ocupado por la corona, ello lubricó el material rocoso infrayacente y generó de una manera relativamente rápida el movimiento inicial. Un segundo evento, relacionado directa o indirectamente por el plano de la falla geológica (o planos, ya que parecen haber varias pequeñas fallas implicadas), provocó el deslizamiento en sentido rotacional de un gran bloque en la base. Movimientos posteriores se relacionan con el proceso de socavamiento acelerado por parte del río Chama, actividad esta que no tiene mayor influencia en la totalidad de la masa deslizada. El deslizamiento de Chiguará es un movimiento muy activo, concentrándose las mayores tasas de desplazamiento en la sección media y en la base, por lo que a mediano plazo pudiera verse afectado el poblado de Chiguará.

Figura 5. Interpretación geomorfológica general de la zona de Chiguará – vertiente que mira hacia la subcuenca media del río Chama y la zona de Bella Vista – Quizná, - vertiente que mira hacia el Sur del Lago de Maracaibo

DESLIZAMIENTO ACTIVO  DE LA VERTIENTE NORTE DE LA PARROQUIA CHIGUARA
Los deslizamientos observados hacia la zona de Bella – Quizná – El Guamo, corresponden con movimientos de masa lentos de tipo reptación – solifluxión, donde se reconocen abundantes  geoformas de colinas alineadas, orientadas en sentido de la pendiente (Figura 5), así como cicatrices de desprendimientos traslacionales múltiples retrogradantes, que se inician en la zona de socavamiento lateral que genera el río Chama en los afloramientos rocosos de las zonas bajas del sector Bella Vista – Quizná, Se interpreta que la remoción de material rocoso de la zona alta, incrementa la exposición de estas rocas a los efectos de la meteorización (precipitación – temperatura) y generaría un incremento de la sedimentación y la evolución de movimientos de masa lentos a violentos tipo deslizamientos rotacionales – traslacionales y flujos de detritos. La estimación de tasa de erosión (RUSLE) de la microcuenca es  0.1 a 0.5 Tn/Ha/año., se considera intermedia, sin embargo este valor se incrementa al modificar la cobertura vegetal y exponer el suelo a los efectos de intemperismo.

Los deslizamientos de Chiguará y Bella Vista – Quizná - El Guamo, son explicados por la influencia tectónica (falla de Boconó – fallas geológicas locales) y litológica de tipo sedimentario estratificado (calizas/lutitas),  explica la cinemática del desplazamiento (Figura 6), el cual se ha venido acelerando tanto por influencias sísmicas como por las condiciones especialmente húmedas de las vertientes que conforman su área de despegue (corona de deslizamientos). Como ha sido señalado con anterioridad, el estudio de las relaciones entre los movimientos de masa y sus condiciones físicas, así como la definición de sus límites críticos o niveles de susceptibilidad, encuentran su principal aplicación en el campo de la planificación física. La reactivación de estos deslizamientos y especialmente los deslizamientos que existen hacia la vertiente de Bella Vista – Quizná – El Guamo, productos del rompimiento del frágil equilibrio geo-ecològico de sus microcuencas hidrográficas, pueden llegar a interrumpir la conexión vial entre Mérida – El Vigía, en la localidad del Túnel de Santa Teresa – El Caracol – La Trujillana,  mientras que el deslizamiento existente en el poblado de Chiguará, amenaza una población aproximada de 7.800 habitantes (INE, 2010). Estas situaciones pueden verse agravadas en el caso de la ocurrencia de un evento natural extremo (sismo, lluvias excepcionales, etc.), lo que subraya la importancia de una evaluación científicamente orientada en el estudio de estos grandes movimientos de masa y a la protección ambiental de las nacientes de las cuencas hidrográficas que conforman esta Parroquia del Municipio Sucre del estado Mérida.

SISTEMA VIAL AFECTADO POR EL DESLIZAMIENTO DE MASA DE LA VERTIENTE NORTE DE LA PARROQUIA CHIGUARÁ: AUTOPISTA “RAFAEL CALDERA”
El desarrollo de la infraestructura vial que comunica la ciudad de Mérida con los centros poblados de El Vigía – Chiguará y áreas adyacentes, se inicia en 1929 con la construcción del ramal carretera que une a El Vigía con La Palmita - La Victoria (tramo importante de la carretera Trasandina), ello permitiría una mejor vinculación del territorio montañoso de Mérida (capital) y zonas aledañas con El Vigía. Posteriormente en el año 1949, comienza a llegar a El Vigía, algunas compañías constructoras que laborarían en la carretera Panamericana, tales trabajos contribuyeron con el crecimiento de la población, ya para el año 1952,  se construye el tramo de la carretera Panamericana; San Cristóbal El Vigía y el tramo de la carretera hacia Santa Bárbara del Zulia, posteriormente, bajo la administración del Presidente de la República Marcos Pérez Jiménez, se inicia la construcción del puente sobre el Río Chama (1954) el cual serviría de enlace de la carretera Panamericana con El Vigía.


Figura 6. Zona de pendientes de las zonas de desprendimiento de sector Bella Vista – Quizná – El Guamo. En su totalidad la pendiente supera los 20%, critica para los deslizamientos de masa de rocas de composición arcillosa. Este material desprendido llega al borde derecho del río Chama, un desprendimiento masivo, produce represamiento del río Chama y por ende destrucción parcial o total de la autopista Rafael Caldera, en el sector Santa Teresa – El Caracol – La Trujillana. Imagen Google, 2015

Visto el progreso y el acelerado desarrollo de la economía en la zona, es cuando el entonces presidente de Venezuela  Marcos Pérez Jiménez, anuncia la construcción de una carretera que conectará a las ciudades de El Vigía y Mérida. Tal proyecto se inicia en el año 1973, durante la Administración del Dr. Rafael Caldera. Sin embargo la ejecución completa de dicha obra tardaría 24 años, y seria en 1997 durante la segunda gestión presidencial del Dr. Rafael Caldera, que se culmina la obra vial. La Carretera “Dr. Rafael Caldera” o Carretera Mérida - El Vigía,  es una infraestructura vial intermunicipal del estado Mérida, construida con características de "Supercarretera", no de autopista. Forma parte de la denominada Local 007, la cual a su vez, constituye un tramo importante de la denominada carretera Trasandina, que permite una conexión rápida entre las ciudades de El Vigía y Mérida. Es una carretera enclavada en la geografía de los Andes Venezolanos, tiene una dimensión que enlaza a la Av. Rotaria de la Ciudad de El VigíaMunicipio Alberto Adriani, con los previos del Municipio Campo Elías, conectándose con la Av. Centenario de la Ciudad de Ejido, perteneciente al Área Metropolitana de Mérida, en un tramo de un poco más de 60 km de distancia, la cual permite la comunicación entre estas dos (2) importantes localidades merideñas en un tiempo promedio de 35-40 minutos a una velocidad promedio de 100km/h, así como la interconexión entre las poblaciones, que desde  su extremo Sur hasta el extremo Norte, son; El Vigía, entrada a la Palmita, Sistema de Túneles : Santa Teresa  – Cañabrava – Estanques, Distribuidor de Estanques, Entrada a Chiguará, Llano El Anís, Los Araques, Puente Viejo, Entrada a Pueblo Nuevo del Sur de Mérida, Lagunillas, San Juan de Lagunillas, Villa Libertad, Las Gonzales, Los Guáimaros, Los Higuerones (entrada a la Av. Centenario de Ejido).

La vía local 007 está constituido por una serie de cuatro (4) túneles: Estanques, Cañabrava, Mocotíes y Santa Teresa; agrupando luego con el revestimiento definitivo los últimos dos en uno solo, mediante la construcción de un falso túnel que cubrió la marcada incisión topográfico-natural que los separaba. El túnel Estanques, con un ancho neto de 9,4 metros y 1.484 metros de largo. El túnel Cañabrava, con 14,2 metros de ancho (dos canales en subida y uno en bajada, para salvar una muy fuerte pendiente del orden del 8%, con largo de 538 metros y los túneles Mocotíes - Santa Teresa, con 1.662 y 1.548 metros de longitud, con anchos 9,4 metros, respectivamente. El macizo rocoso en que se excavaron los túneles centrales son graníticos poco fracturados, mientras que los ubicados más hacia la ciudad de El Vigía (Santa Teresa) fueron  excavados en  formaciones geológicas sedimentarias, pero esta vez con franco predominio de las lutitas sobre las areniscas, lo cual requieren de una mayor protección y conservación vial tanto de las carpetas de rodamiento como de sus taludes de corte y las zonas de socavamiento que produce el río Chama y quebradas afluentes a este colector principal. Este último tramo estaría sometido a fuerte presión por la carga de sedimentos provenientes de las zonas altas de la vertiente norte de la Parroquia Chiguará, por lo cual sería parcial o totalmente destruido por el efecto de represamiento provocado por la sobrecarga de sedimentos sobre el río Chama.Los  efectos del desplazamiento de terreno de la vertiente norte de la parroquia Chiguará sobre el margen derecho del río Chama en la sección del túnel Santa Teresa (UTM215774E/ 940898N/ 268msnm) – El Caracol (215930E/ 943780N/ 238msnm) de la carretera Mérida – El Vigía (Troncal 007), pueden observarse en la Figura 7, que a una tasa de erosión estimada actual de 0.1 a 0.5 Tn/Hec/año, permite producir variaciones en la geometría original del canal de río Chama, incrementando la presión sobre la base de la carretera Mérida – El Vigía, la cual provoca erosión por socavamiento basal e inestabilidad de la calzada vial por fallamientos de bordes e inestabilidad geológica del terreno que sustenta la vía,  así como por un eventual represamiento de la sección del río Chama entre Santa Teresa – El Caracol, debido a sobresaturación de masa de terreno sobre el canal fluvial.

Figura 7. Desplazamiento relativo del movimiento de masa del terreno en la margen derecha del río Chama en el sector Santa Teresa – El Caracol. Carretera Mérida – El Vigía- Troncal 007.

Se recomienda desde el puntos de vista de la evaluación geológico-geomorfológica de estas vertientes, proponer una cota altitudinal de conservación, recuperación de cobertura vegetal y protección de nacientes de microcuencas altas,  a partir de las zonas de bifurcación de drenajes de segundo (2) orden fluvial, a través de un proyecto de ordenación del territorio y la puesta en marcha de ordenanzas sobre protección y conservación de subcuencas hidrográficas altas para garantizar el recurso agua y mitigar los mecanismos geomorfológicos destructivos del terreno.

Referencias consultadas

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Ferrer, C. (1990ª). Características y efectos geomorfológicos de un deslizamiento asociado con la traza de la falla de Boconó. Instituto de Geografía y Conservación de Recursos Naturales, Universidad de Los Andes, Mérida, Trabajo de Ascenso, 93 p. Inédito.

______________ 1990b. Evolución geológica de un abanico aluvial Pleistocénico en los Andes venezolanos. XL Convención anual de la Asoc. Ven.
______________ 1989. Aspectos geomórficos de un deslizamiento asociado con la traza de la falla de Boconó. Acta Cient. Venez., 40 (Sup.1): p. 104 (Resumen).
Ponce G. V. y González, V. (1988). Estudio geológico de un área situada al norte de Chiguará, estado Mérida. Agronomía Tropical. 38(1-3): 97-107.

Shubert, C. 1980. Late Cenozoic pull-apart basins, Boconó fault zone, Venezuela Andes. J. Struct. Geol., 2:463-468.

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25/6/15

Evaluación Hidrogeomorfológica de los Sistemas de Humedales de Fondo de Valle de la Cuenca Hidrográfica del Río Mucujún: Determinación de Cantidad y Calidad de Agua.

Evaluación Hidrogeomorfológica de los Sistemas de Humedales de Fondo de Valle de la Cuenca Hidrográfica del Río Mucujún: Determinación de Cantidad y Calidad de Agua.
Guerrero, Omar y LLavaneras, Ricardo

RESUMEN

La cuenca hidrográfica del río Mucujún, está ubicada en el Parque Nacional Sierra La Culata, en los Andes centrales de Venezuela, al norte del estado Mérida, el sistema de humedales altoandinos de fondo de valle en estudio se encuentran en la subcuenca alta de la misma. 


Figura1. Delimitaciòn de la cuenca del rìo Mucujùn , estado Mèrida - Venezuela. Notèse el numero de humedales existentes en esta cuencas, especialmente en zonas de vertientes.

El objetivo principal es realizar una evaluación de los sistemas de humedales del páramo alto-andino de fondo de valle de la cuenca del río Mucujún mediante un análisis hidrogeomorfológico y sedimentológico, que sirvan para la cuantificación  y cualificación de los mecanismos de captación, almacenamiento, regulación, cantidad y calidad de agua. A través de análisis batimetría, valoración de los controles geomorfológicos y geoquímica de los humedales de fondo de valle de la subcuenca alta del río Mucujún. El análisis morfométrico define  una cuenca con relieve montañoso con una tendencia de alargamiento, con características de una cuenca poco torrentosa para estar en una zona completamente montañosa. 



Figura 2. Batimetria del humedal espejo de agua de Laguna Grandes, base del pico Sal, en la subcuenca lta del rìo Mucujùn.

Los humedales de fondo de valle, presentan un comportamiento sedimentológico que está relacionado con la afectación generada por las vertientes, la de Barlovento presenta un mayor aporte de sedimentación fina, lo cual hace que los humedales se colmaten mucho más rápido con sedimentos de naturaleza areno-limosa y areno-arcillosa como lo son los humedales espejo de agua sector del Pan de Sal como el Humedal semicolmatado de Laguna Larga. Mientras que los humedales que están hacia la vertiente de sotavento, caso del humedal de Pan de Azúcar, tiene un mayor contenido de sedimentos de naturaleza gravo-arenosa, Los análisis fisicoquímicos de las muestras de agua, no mostró cambios significativos respecto a la curva meteórica mundial, estando así en los rangos de aceptabilidad para el consumo humano y para cualquier actividad antropogénica. La capacidad de almacenamiento estimado para los humedales de fondo de valle de la cuenca hidrográfica del rio Mucujún, es de aproximadamente 116.353.000 litros.


Figura 3. Complejo de till morrenicos de la subcuenca media y alta del rìo Mucujùn.

Palabras claves: humedales, hidrogeomorfológico, hidrogeoquímico, batimetría. Andes Venezolanos.






5/6/15

EXPLOTACION DE CALIZAS DE CHIGUARA: UN DESASTRE GEO-ECOLOGICO O DESARROLLO ENDOGENO?

EXPLOTACION DE CALIZAS DE CHIGUARA: UN DESASTRE GEO-ECOLOGICO O DESARROLLO ENDOGENO? 

Informe elaborado por Fundachiguara (comunidad de Chiguara, estado Mèrida - Venezuela) y La Universidad de Los Andes - Mèrida. Venezuela



Por distintos medios de comunicación locales y regionales, tanto escritos como radiales, nos hemos enterado del proyecto que propician los gobiernos nacional y estadal para construir una fábrica de cemento en la parroquia Chiguará, rompiendo su tradición agropecuaria, turística y ecológica y en consecuencia, sometiéndola a un evidente desequilibrio ambiental, geológico y alteraciones a la salud humana, animal y vegetal. Este pueblo lo que defiende es su vocación ya señalada y no, una circunstancial oposición al gobierno alguno porque no nos animan tendencias políticas de ningún tipo. En tal sentido, de lo que se trata es que el pueblo de Chiguará, basado en los principios de participación y protagonismo, consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, quiere hacer valer su destino y vocación ya destacados y francamente amenazados por esta explotación minera, En este sentido es oportuno destacar que la Universidad de Los Andes, y otras instituciones universitarias, han realizados Estudios Impacto Ambiental para el caso de las Minas de Bailadores. En dichos trabajos se han resaltado las profundas distorsiones que pueden ser generadas con el intento de implantar un modelo de explotación minera en un pueblo tradicionalmente agrícola, tal como se apreció en los informes técnicos en el caso de las Minas de Bailadores. 

La oferta de 300 empleos que siempre aparece como un atractivo en estos casos, podría ocasionar también inconvenientes insalvables a largo plazo, ya que es conocido que no todos serán trabajadores directos de la mina, y que se generarán posiblemente otros empleos indirectos, de baja calidad como todos, dependientes de los servicios para esa población trabajadora minera, directa o indirecta. Estos segundos empleos generados por los servicios que se necesitarán, nacerán por iniciativa propia y con aparición que no será fácil de precisar, pero que en todo caso dependerán de las fluctuaciones de la actividad minera, conformando allí una estructura económica urbana sustentada sobre factores estructurales exógenos, lamentablemente entre ellos, el consumo de alcohol, de drogas y la prostitución. 

La estructura económica primaria basada en la actividad agropecuaria, que es de empleo intensivo y que ya cuenta con pequeños centros de servicios para esta población, se transformará en una estructura económica terciaria con una población urbana incrustada en los campos de Chiguará que al término de la explotación minera hará que la dinámica de esta economía al desaparecer, dejará un problema socio económico impredecible. En resumen, la necesaria estructuración de servicios terciarios por la explotación minera, llevará a su vez a la estructuración de un desarrollo urbano en las zonas agropecuarias de Chiguará con los defectos típicos ya conocidos en las ciudades, además de que cambiará la estructura del empleo y los ingresos con las consecuencias que esto acarreará. Esto también implicará compartir con la minería, terrenos de centenario uso agropecuario, de escaso territorio y con una vocación para este segundo uso. 

La minería generará un fraccionamiento territorial que se traducirá en factores que modificarán la renta de la tierra con competencia entre renta urbana y rural, obviamente en detrimento de esta última. De otro lado, no se descarta la necesidad de dotar de más vialidad, infraestructura y servicios básicos de agua y electricidad por ejemplo, muy escasas por cierto, para poder funcionar la minería, lo que significaría hacer inversiones por parte del Estado, posiblemente desviándolos de zonas más urgidas de estas necesidades. Por tales motivos, la explotación minera inducirá procesos irreversibles e inconvenientes sobre las características económicas, sociales y culturales particulares de los chiguareros, lo que queremos defender y mantener sin la más mínima duda. No quisiéramos dejar de mencionar la necesidad en el país y en el estado de la producción agropecuaria que forma parte importante de la seguridad alimentaria propiciada por este gobierno y en un momento en que el desabastecimiento es agudo. 


Un régimen que se ha declarado profundamente humanista debe hacer declaraciones y prácticas en ese sentido y fin. Un previo Chiguará se ha conceptualizado como “pueblo de agua”. Está en una serranía con vertientes geográficas y orográficas distintas. Una mira hacia el río Chama, con suelos localizados en valores altos de pendiente, de un clima típicamente semiárido y susceptible a lluvias torrenciales y con muy graves amenazas de erosión por escurrimiento superficial, de poca producción agrícola, en el pasado fique y tabaco, y pecuaria de caprinos pero donde se asentó su capital, y ahora su modernidad hospitalaria, una de las ramas de la economía actual. La otra vertiente corresponde a la zona nublada orientada al Lago de Maracaibo, con lluvia copiosa pero con ciclos distintos a los del sur del Lago, lo que significa que las lluvias de allí no llegarán a Chiguará, necesariamente si aquí se producen daños a las fuentes. En cualquier caso, las dos vertientes alimentan la orografía del Lago de Maracaibo también en serio peligro. Esta segunda es la zona de mayor producción agropecuaria y frondosa sobre una ladera de gran inestabilidad geológica y que ha sido cortada por una carretera para vehículos de pequeño peso que partiendo de Boca de Monte va a San Juan Grande y la Roncona pasando por San Pedro y Quizná y que se conectó a San Antonio, por San Juanito, La Colorada y El Filo para cerrar un círculo que comunica todos las aldeas. Según opiniones técnicas preliminares, los afloramientos de caliza (formaciones Capacho y La Luna), que correspondería a la mayor extracción de material geológico y de impacto directo, es una especie de muro natural que contiene el deslizamiento de una zona que abarca no sólo a La Roncona y sus comunidades lindantes sino que se proyecta hacia el lugar donde está asentado el pueblo de Chiguará, lo que a las claras evidencia un daño irreversible de incalculables dimensiones para toda la parroquia, es decir para todas sus aldeas: El Cacique, El Hato, Monte Frío, El Verde, Viterbo, San Juanito, La Colorada, Los Quinos, El Filo, Palazón, Bella Vista, Catalina, La Roncona, Casanare, Santa Filomena, El Cambur, El Guamo, San José, El Rincón, Buruquel, La Majumba y Buena Vista. Desde el punto de vista edáfico, hídrico y geológico, el daño afectaría a todo el territorio y a toda la población, asunto que actualmente está siendo evaluado a través de estudios técnico geológicos que llevan a cabo la Universidad de Los Andes. 

Un antecedente. 

 Desde 1657, fecha de la fundación de Chiguará se ha tenido conocimiento y registro que los campos de esta parroquia han tenido gran y variada riqueza con árboles maderables, aves y animales de caza casi extinguidos por obra humana, plantas medicinales, minas de carbón, oro, aceite y yeso, entendidas estas en la Colonia posiblemente como lo que ahora se conoce como minas de carbonato de calcio y de fosfatos. Asociado con esto, hay la leyenda de un “volcán” en el cercano sector de El Guamo del que emanaba humo y fuego, que corresponde a movimientos de masa, controlados por la disposición de las capas, muy activos, del tipo deslizamiento rotacionales, han venido, históricamente, afectando al pueblo de Chiguará. Así lo testimonian numerosos estudios realizados por experto, y que constituyen un problema, que sin duda será agravado con el incremento del transito pesado proveniente de la mina. Los desplazamientos del terreno, conocidos desde épocas pre coloniales por tradición oral y confirmado por escritos de la época colonial, se relacionan con una compleja relación entre la disposición de los conjuntos rocosos, la estructura geológica y con los frecuentes movimientos sísmicos que recurrentemente ocurren en la región. Esta actividad sísmica se relaciona con la presencia de una curvatura de alivio en la falla de Boconó. Los incendios en el pasado, así como prolongados veranos, las copiosas lluvias y los terremotos, especialmente el de 1894, han demostrado periódica y reiteradamente la fragilidad de la geografía y geología de esta parroquia, por lo que los chiguareros por generaciones no han olvidado estos ingratos recuerdos y han sido cuidadosos de no aumentar la vulnerabilidad física por intervenciones que vayan más allá de lo prudente y estrictamente necesario para su propia supervivencia y mínima comodidad. 

El asunto 

Los pobladores de Chiguará no desconocen los problemas derivados de la escasa producción actual de cemento que pueda estar dificultando la industria de la construcción, viviendas e infraestructura en el país. Pero a este problema transitorio no se puede dar una solución de consecuencias nefastas y permanentes, y en la cual, política y éticamente, se pone en peligro y se rompe la tradición centenaria de un modelo de vida familiar, social y económico propio, basado en la actividad agropecuaria tradicional y más recientemente la turística. Cabe aquí sugerir ampliar la exploración geológico minera a otros sitios de la región con aceptables reservas y calidad de las calizas, la materia prima del cemento, con impactos "manejables" y técnicas modernas de recuperación del paisaje. 

Los problemas geológicos-geomorfológicos derivados de la explotación minera 

Las inspecciones técnicas que hemos realizados a los sectores antes mencionados, permiten señalar que las distintas aldeas de la parroquia Chiguará, se emplazan en un área tectónicamente activa formada por el corredor de zona de fallas de Boconó, sobre afloramientos de roca caliza pertenecientes a las formaciones Capacho y La Luna, las cuales poseen espesores importantes para ser considerados como un prospecto mineralógico, pero cuya calidad y cantidad del material de mena no está bien definida y cubicada. 

Considerando la localidad de la Roncona – Quizná, como posible sitio de extracción del material de caliza, se puede constatar que los afloramientos objeto de la explotación minera propuesta, se localizan en un área con alta fragilidad geo-ecológica, debido que constituyen las nacientes de agua de la microcuenca de la Roncona – Las Coloradas, y la cobertura vegetal original es garantía de la estabilidad climática y geológica de estos sectores. Y por otra parte, la intervención incide directamente en la merma de los recursos hídricos, necesario para el desarrollo de las actividades humanas y agrícolas y pecuarias, debido a la afectación negativa sobre los sistemas de humedales actuales. Por otra parte, la extracción de este recurso mineral requiere de técnicas geo-mineras a cielo abierto, es decir de la exposición y remoción de todo el material vegetal y de suelos que yacen sobre la roca de interés (caliza), por tal motivo, la exposición de este relieve montañoso con pendientes superiores a un 40% a fenómenos de climáticos, produce una elevada meteorización de la roca expuesta, la cual constituye un detonante de movimientos de masa con magnitudes significativas, debido a las vibraciones producidas por los explosivos del material, los cortes en taludes y el transporte de carga podrían generar remoción de los materiales lutìticos – arcilloso, que se encuentran actualmente afectados por reptación progresiva, así como la reactivación de deslizamientos rotacionales en el área de influencia del proyecto. 


Otro hecho, no menos importante, está relacionado con las emisiones atmosféricas de polvo o partículas de arcillas emitidas en el proceso de extracción de la cantera durante el procesamiento y movilización de la materia rocosa comprometiendo la calidad del aire, cuya expansión dependerá de las direcciones y velocidades de los vientos y de la tecnología empleada. Considerando lo anteriormente mencionado, será obvio esperar que al pasar, si es que pudieran hacerlo, por una carretera angosta, pendiente, de curvas cerradas e inestables, gandolas de gran longitud y tonelaje que ocasionarán destrozos de la calzadas viales y sus taludes de corte, lo que llegará a representar un problema permanente, que dificultará el tránsito, y como las alternativas de solución no serán prontas y eficientes, la dificultad se extenderá para el traslado de personas y de carga desde y hacia las fincas de gran producción, que son la primera vocación y fuente económica de este pueblo, aparte del riesgo para el desplazamiento de niños y jóvenes a las instituciones escolares y de enfermos a los centros de salud. 

El ambiente y la salud de personas, animales y plantas 

No dejamos de mencionar, que además de los efectos sobre las vías terrestres de comunicación ya precarias, el ambiente, la vida humana y animal se trastocarán de manera muy grave; porque al tener una explotación a cielo abierto, por más que se tomen precauciones y filtros, las emisiones de polvo y gases provocarán, llevados por el viento, espacios muertos tanto vecinos como lejanos, con afectación grave de la producción agropecuaria tal como se puede apreciar en pueblos que han sido mineros metálicos o no metálicos en Táchira, Trujillo, Zulia, Falcón, Anzoátegui, entre otros, donde luego de finalizada la explotación, además de ambientes destruidos fatalmente, quedan pueblos sensiblemente deprimidos y problemas sociales. También y de manera particular, actúan peligrosamente sobre la salud de las personas, en especial de niños. Estos polvos y gases producen asbestosis y con ello, enfermedades pulmonares obstructivas crónicas de gran incapacidad para el trabajo, estudio o cualquier otra actividad humana. Los metales pesados, en especial el mineral de azufre (pirita – calcopirita), y los residuos de alúminas empleadas en el procesamiento de estas minas, se encargarán de envenenar las aguas de consumo humano, animal y de riego para que en su conjunto generen, de un lado enfermedades neurológicas incapacitantes y del otros, trastornos genéticos en personas, animales y plantas, y que en total, crearán un círculo pernicioso, físico y humano, que no sólo afectarán los alrededores de la mina “de caliza de primera calidad” tal como la denominan para justificar su explotación, sino todo el trayecto hacia el pueblo, al pueblo mismo y la bajada hasta El Anís. No se deben descartar los problemas de las enfermedades sociales derivadas de vida precaria que se genera en torno a estas minas, en general por personas venidas de otros sitios para vender servicios de toda naturaleza. Este sería el tipo de empleo que crearía una actividad industrial de gran mecanización. 

El agua 

La provisión de agua para el consumo humano y animal en San Antonio y el centro del poblado capital, se ha hecho tradicionalmente de fuentes naturales, principalmente de la Toma- Agua Montaña con torrentes que atravesando San Antonio y el centro poblado, terminaban en La Playita y El Tejar, complementadas con las que estaban en Guatiré, Cola e´Peje, La Mina y La Aguada, fuentes que han ido desapareciendo por deforestaciones al cambiar el rubro café a ganadería, por el aumento de población y por la instalación de sucesivos acueductos, siempre con provisión insuficiente. En la zona rural hay fuentes que generan corrientes de agua para alimentar acueductos rurales y torrentes para consumo animal, que forman parte de una hoya hidrográfica que llega al río Chama, pasando por los desfiladeros donde hay minas de fosfatos y carbonatos que la prudencia hasta ahora vista y puesta en práctica, ha evitado posibles catástrofes físicas y humanas. Hay escasez de agua por la deforestación y posiblemente por su hundimiento, debido a cárcavas que se forman en terrenos calizos y carbonatados, evento que aumentará la profundización del agua si se cortan los declives y superficies por donde transcurren las corrientes de acuíferos. Estas ya escasas fuentes de agua superficiales no serán suficientes para el enfriamiento de los procesos electromecánicos que se utilizan, aparte de que esa agua no se puede reutilizar por el alto contenido de metales pesados. 

La hospitalidad 

Es una de las manifestaciones de la modernidad en Chiguará. La restauración del casco central, el Parque de Exposiciones, el Parque Temático Montaña de los Sueños y los sitios recreacionales La Morita, El Filo, Finca San Isidro y La Pradera son complementados por las posadas Agua de Montaña, Cantarrana, El Asomadero, El Tejar, La Concha, Lolito, Casas Rurales, Villa Verónica que suplieron a las viejas pensiones de Virginia Guillén de Molina y Elina de Uzcátegui, todas obras nacidas por el esfuerzo y la esperanza que se verían trastornadas sin razón. A esto se agregan bellezas y atractivos naturales como el Parque Xerófito, la Quebrada Platanillo, el Pozo Morón y aguas termales que se trastocarán en el destino minero en este pueblo. Este ambiente ecológico natural se ha reforzado desde hace años con el Parque Botánico Luis Ruiz Terán y un orquideario, únicos en el interior del estado, la reforestación de la vía El Anís- Chiguará y el rescate de las nacientes de agua, a través del Proyecto “Chiguará. Modelo de un Pueblo Ecológico, Limpio y Hermoso” con participación de la comunidad, sin ayuda oficial, esperanza y realidad que desaparecerá obviamente con una mina de caliza y fosfatos explotada a cielo abierto, el tránsito de gandolas de gran tamaño por vías estrechas, inestables, con muchas curvas, con la emisión de ruido, tentativos accidentes, nubes de polvo y gases y con agua contaminada por metales si es que sobreviven sus fuentes y corrientes. Esto no sería un atractivo para habitantes y visitantes, y daría al traste con la producción agropecuaria, la hospitalidad y la vocación ecológica del pueblo que entrará en cuidados intensivos, previamente a su conversión en una Chiguará muerta. 

Conclusión 

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela garantiza la participación y el protagonismo del pueblo en la determinación de su destino. Por tanto, Chiguará pueblo casi Cuatricentenario, decidió adoptar en su larga historia, la vocación agropecuaria, turística y ecológica que defenderá frente a la intervención de factores y personajes extraños que tratan de modificar peligrosamente la vida de esta población, por razones circunstanciales y pasajeras que dejarán un daño irreparable y que no estamos dispuestos a permitir, sobre todo porque además hay otras alternativas viables para resolver el problema de la producción de cemento. 

Con el espíritu de mejorar la calidad de vida de los pobladores de Chiguará y arraigar sus generaciones futuras a esa tierra de esperanza, se recomienda hacer los trabajos técnicos y científicos necesarios para mejorar las condiciones de los accesos viales interurbanos y rurales, rescatar las nacientes de las quebradas, ríos y humedales, que conforman las cuencas hidrográficas que alimentan de agua a las poblaciones que habitan la parroquia de Chiguará y diseñar un sistema de transferencia de conocimientos y tecnología de las escuelas y liceos, centrados en los valores y principios geo-ecológicos de esta localidades.